jueves, 14 de febrero de 2019

Meditación del árbol (Angel Paniagua)

Soy eterno
porque no me preocupo del silencio
que anida en mis entrañas,
de la luz que recorre los ocultos
senderos de mis hojas,
porque apelo a la noche y voy hundiendo
despacio mis raíces, voy hundiéndome
en esta misma tierra, en este mismo
destino sin historia, regresando
a mi sangre desde el día primero,
desde todos los años que soporto
sin meta y sin cansancio.
                                       Cada noche
es la noche, cada día es el día,
esta tierra es la tierra y mi destino
ni siquiera soy yo: no soy destino
ni lucha ni impaciencia.
                                     Y cuando vuelva
definitivamente al seno que me trajo
seguiré caminando hacia mi adentro,
seré presencia quieta,
silencio ensimismado y ansiedad
del final inequívoco de todo.


Treinta poemas (Antología poética 1987-1996) 

jueves, 7 de febrero de 2019

9 Cierra los ojos...(Juan Carlos Gómez Rodríguez)

CIERRA los ojos
aún te quedan noches debajo de los párpados
detrás de los rescoldos
irán apareciendo aquellos cuantos fuiste
en esta noche extensa de vigilia en que velas
mirando lejanías plateadas

la luna va sembrando sobre el agua
una quietud amable e ilusoria
que incita a navegar hacia distancias

ellos serán tu fuerza en la calima
cuando el norte y el sur sean lo mismo
los verás afirmándote las velas
cuando choque el nordeste contra el agua

estarán en el límite del día
brillando plateados mostrándote el camino 

también en el temblor de las espumas 

los verás tras la popa en tierra firme
preparando la fiesta del regreso


"Frente a la mar rompiente"

jueves, 31 de enero de 2019

Ánfora olearia (Heberto de Sysmo)

Hay un himno en la vida que es la vida.
No hace falta entenderlo: el himno suena
sin contar con nosotros, en el centro cumplido
del radiante destino de la carne. 
Dichoso el que en su noche,
rodeado de frío y de tinieblas,
cierra con fe los ojos y es capaz de escucharlo.
Vicente Gallego

Dicen que la palabra puede cambiar el mundo,
que tiene más poder incluso que la espada;
si es cierto que los libros han ganado
más guerras que las armas: se palabra.
Se terminación, fruto, del árbol de tu vida
sin certezas, un ánfora olearia,
almazara del tiempo,
floración, tras el frío.

El olivar, la luna, su noche silenciada
porque es noche te impelen a escuchar
su mudo canto, es la lección de amor
que día a día nace y muere por nosotros.
La luz de lo que pende para darse
en la rama agrietada que aún resiste
su derrota, la voz sin voz que aquieta
en la solemnidad de su silencio
a quien la enfrenta.

Es palabra quien da sin menoscabo,
quien del silencio aprende
la música intocada de su huella;
quien en la casería ve al olivo
cual número sintáctico y preciso
pues su escucha es envero de la mente;
es palabra sin miedo
quien hace una montaña con su verso de arena.

Palabra del olivo es su aceituna. 

Inédito (2019)

jueves, 24 de enero de 2019

La vida nada más (Gabriel Celaya)

La vida que murmura. La vida abierta.
La vida sonriente y siempre inquieta.
La vida que huye volviendo la cabeza,
tentadora o quizá, sólo niña traviesa.
La vida sin más. La vida ciega
que quiere ser vivida sin mayores consecuencias,
sin hacer aspavientos, sin históricas histerias,
sin dolores trascendentes ni alegrías triunfales,
ligera, sólo ligera, sencillamente bella
o lo que así solemos llamar en la tierra.


"Penúltimos poemas" (1982)

jueves, 17 de enero de 2019

Causas y efectos (José Luis Morante)

El centro del silencio me ha enseñado
a aceptar como un juego que la vida
es una sucesión aleatoria de causas y efectos
sobre las dunas de la realidad.
Aparecen las causas simultáneas,
inflexibles, anónimas,
y los efectos manan disueltos en los días,
con cauce renovado y variable,
cuyo curso ninguna voluntad puede eludir.
Cada mañana tiene leyes propias.
Es el azar la fórmula cifrada
que descubre sus vínculos.
Un extraño rumor nos configura
encubre quiénes somos, quién seremos.
Causas y efectos pasan, se suceden.
Articulan el tiempo. Y eso es todo.

"Causas y efectos" (1997)

jueves, 10 de enero de 2019

Abismos ( Víctor Rodriguez Núñez)

Vivo entre dos abismos
                   La paciencia
del que ya anduvo tal vez demasiado
y se acoda en el puente
–única ceremonia de la tarde–
a ver pasar las aguas
Y la impaciencia enorme
del que quiere seguir a toda costa
pero sólo ve el raudal de insomnios
y del puente se lanza
                                      a tu regazo

"Oración inconclusa" (2000)

jueves, 3 de enero de 2019

Dejadme sin campanas...(Julio Maruri)

Dejadme sin campanas, pensativo,
desnudo de hojas en mi otoño.
Dejadme penetrado de confines
sobre la tierra. solo.
Dejad que me alce triunfador y entero
bajo una luna sin contorno.
Única torre yo sobre los llanos.
tiento de luna y hombre, caudaloso.
Dejadme así vivir serenamente
mi sueño sin estorbo,
mi pasión sin ciudades, mi quimérico
reino del viento loco.
Que solo viento y luna y horizonte
podrán ceñirme sin trastorno,
cuando mi sangre arda transportada
por su abrazo violento y presuroso.
"Antología poética" (2014)