jueves, 14 de diciembre de 2017

Las palabras no son talismanes (Roberto Juarroz)

Las palabras no son talismanes.
Pero cualquier cosa puede
transmutarse en poesía
si la toca la palabra indicada.
No es asunto de magia ni de alquimia.
Se trata de pensar de otro modo las cosas,
palparlas de otro modo,
abandonar las palabras que las usan
y acudir a las palabras que las cantan,
las palabras que las levantan en el viento
como clavos ardiendo en el asombro.
Estacas convertidas en estrellas,
zapatos para calzar crucifixiones,
cegueras abiertas en la espalda del día,
visiones reservadas para volver a despertar,
ternuras que se postergan para salvar el amor.
Se trata solamente de crear otra voz:
la voz ausente adentro de las cosas.
Undécima poesía vertical, 1988.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Delicia...(Daniel Arenas)

Delicia del hueco y de la sombra
que no necesitan cuerpos
para florecer;
hay algo en el aire
que no cede su misterio
y aunque tendemos al fin
nada crepuscular
acaba con la tarde.

"Límites" (2008)

jueves, 30 de noviembre de 2017

El secreto (Antonio Porpetta)

Ya todos lo sabéis,
mas quiero recordaros
que el secreto es sencillo:
simplemente
hay que saber mirar,
aunque la luz nos duela en las pupilas.
Mirar en derredor.
dejar la huella
de nuestro claro asombro estremecido
en la tersa madeja de los días
hasta horadar las grietas del silencio.
Después,
aprisionar en la memoria
ese raudal de dádivas
que generosamente nos ofrecen
tantas hondas verdades escondidas
en las cumbres del del tiempo y del espacio.
Luego, reír, llorar,
enamorarnos
de todo el universo,
incorporarlo a nuestra piel,
hacerlo nuestro,
nuestro…
Y esperar el milagro cotidiano
de que un astro nos prenda la garganta
e incendie nuestra voz.
El secreto es sencillo.
Tan sólo eso:


Hay que saber mirar.

"Cuaderno de los acercamientos" (1980)

jueves, 23 de noviembre de 2017

Un mito (Juan Gil-Albert)

Lo que me falta tuyo.
Lo que te debo dar.

Mi luz antigua,
tu reciente grandeza.

¿Quien sabría anudar esos dos soles?

Lo que declina
con lo naciente.

¿Y si es todo lo mismo?

El padre, el hijo, el nieto:
un mito eterno.

Ven, fundámonos pues,
sin dejar cada uno su pendiente.

Tú la de aprender;
yo, la de abandonarte lo aprendido.

Sucedámonos. Simultáneos.

La Meta-física (1974)

jueves, 16 de noviembre de 2017

Preguntas a la hora del té (Nicanor Parra)

Este señor desvaído parece
una figura de un museo de cera;
mira a través de los visillos rotos:
qué vale más, ¿el oro o la belleza?,
¿vale más el arroyo que se mueve
o la chépica fija a la ribera?
A lo lejos se oye una campana
que abre una herida más, o que la cierra:
¿Es más real el agua de la fuente
o la muchacha que se mira en ella?
No se sabe, la gente se lo pasa
construyendo castillos en la arena.
¿Es superior el vaso transparente
a la mano del hombre que lo crea?
Se respira una atmósfera cansada
de ceniza, de humo, de tristeza:
lo que se vio una vez ya no se vuelve
a ver igual, dicen las hojas secas.
Hora del té, tostadas, margarina,
todo envuelto en una especie de niebla.

Poemas y antipoemas (1954)

jueves, 9 de noviembre de 2017

Olvidarse... (Daniel Arenas)

Olvidarse.
Vivir como si no viviera,
oculto al bullir de lo que no es vida,
envuelto en el vacío
que reconforta,
recogido en el fluir del agua
que va modelando la vida,
en el dibujo invisible que el ave
traza en el cielo.

"Límites" (2008)

jueves, 2 de noviembre de 2017

Belleza (Vicente Gaos)

No los ojos, sino la mirada.
No la frente, sino el pensamiento.
No los labios, sino la sonrisa.
No la carne,
sino el cuerpo, la conformidad de los miembros,
la concordancia de unos con otros,
su ayuda recíproca,
su unidad formal y material con el alma.
No el rostro, salvo como espejo,
imagen santa, oculta e interior del espíritu.
No la cara, sino la cruz.
No el vestido, la última moda,
ajada en seguida.
No el vestido, sino el desnudo
absoluto,
el despojamiento intemporal
bajo la luz del sol,
bajo el orden de las estrellas
(esté nublado o no el cielo,
sea verano o invierno).
No lo original, sino la imitación
de lo inimitable,
la libertad del humilde plagiario,
primero por último,
la semejanza en todo y en todos.
No la belleza, sino el amor.

"Última Thule" (1980)

jueves, 26 de octubre de 2017

Uno de esos instantes... (Concha Méndez)

Uno de esos instantes que se vive
no se sabe en qué mundo, ni en qué tiempo,
que no se siente el alma y en que apenas
se siente el existir de nuestro cuerpo,
mi corazón oyó que lo llamaban
desde el umbral en niebla de algún sueño.
Para decirme su mensaje extraño,
aquella voz venía de tan lejos,
que más que voz de sueño parecía,
en su misterio gris, sombra de un eco.

Sentada estaba yo en aquel instante
en un muelle sillón de terciopelo.
Mis brazos se apoyaban en sus brazos
-¡qué desmayados los sentía luego!-.
Después, atravesando los cristales
de un gran balcón que daba al ancho cielo,
una sombra vi entrar. Tal vez la tarde
al irse, entraba a verme… Yo eso creo…
Poemas. Sombras y sueños (1944)

jueves, 19 de octubre de 2017

Arpa (Dulce María Loynaz)

                              Para Margarita y su arpa: dos arpas


¿Quién toca el arpa de la lluvia?
Mi corazón, mojado, se detiene a escuchar
la música del agua.
El corazón se ha puesto
a escuchar sobre el cáliz de una rosa.
¿Qué dedos pasan por las cuerdas
trémulas de la lluvia?
¿Qué mano de fantasma arranca
gotas de música en el aire?

El corazón, suspenso, escucha:
La rosa lentamente se dobla bajo el agua...
      
Juegos de agua (1947)

jueves, 12 de octubre de 2017

Rojo cadmio (María Isabel Saavedra)

Algo glorioso e irremediable es el silencio
Inunda y hace bullir el vaso de la espera.
“No te distraigas –dice la mujer recóndita que alerta--,
sin asidero, en el arrebol de la tarde sin sombra”.
Una formación de gaviotas acaricia
las penúltimas limaduras de sol y canta.
Puedo escucharlo.
La gardenia de mi patio nunca me pareció más hermosa.

"Poemas inéditos" (2013)

jueves, 5 de octubre de 2017

Dime que sí (Rafael Alberti)

Dime que sí,
compañera,
marinera,
dime que sí.
Dime que he de ver la mar,
que en la mar he de quererte.
Compañera,
dime que sí.
Dime que he de ver el viento,
que en el viento he de quererte.
Marinera,
dime que sí.
Dime que sí,
compañera,
dime,
dime que sí.
‘Triduo del Alba’ en ‘Marinero en Tierra’ (1924)

jueves, 28 de septiembre de 2017

Junto al Huécar (Antonio Colinas)

He traído hasta este valle
mi cabeza sobrecargada de ideas,
mi corazón abrumado de sentimientos,
pero aquí, en su paz, he sabido
del silencio de la nada,
de la sublime purificación del vacío.

Al amanecer,
me he librado de las ideas
y de las pasiones;
las he dejado en orilla apartada
las he visto discurrir río abajo
sobre las aguas claras de la hondonada.
Ahora, mi cabeza
sólo es ese peñasco amarillento
lavado por la nieve y los soles;
mi corazón sólo es soto de álamos
tembloroso en su olvido de luz y gorriones.

Esos álamos que en verano
tendrán aroma y plata en sus hojas;
esos álamos que en invierno pueden ser
troncos abatidos
bajo hacha de leñador.

"Los silencios del fuego" (1992)

jueves, 21 de septiembre de 2017

El otoño cruzaba (Ángel González)

El otoño cruzaba
las colinas de débiles
temblores. Cada
hoja caída
estremecía toda una montaña
Leve rumor de luces y de brisas
rodaba por el valle,se acercaba.
Los pájaros dejaban bruscamente
temblorosas las ramas
cayéndose hacia el cielo, arrebatados
por una fuerza extraña.
Las carnosas ortigas
se apretaban
como un rebaño
inquieto. Levantaban del agua
su cabeza, los juncos.
Las verdinegras zarzas
se crecían.
Imperceptibles, más delgadas
por la tensa postura de su espera,
las hierbas, anhelantes…

Tú llegabas,
y una amarilla paz de hojas caídas
reponía el silencio a tus espaldas.

"Áspero Mundo" (1956)

jueves, 14 de septiembre de 2017

La rosa necesaria (Jose Ángel Valente)

La rosa no;
La rosa sólo
Para ser entregada.

La rosa que se aísla
En una mano, no;
La rosa
Connatural al aire
Que es de todos. La rosa no, 
Ni la palabra sola.

La rosa que se da
De mano en mano,
Que es necesario dar,
La rosa necesaria.
La compartida así,
La convivida,
La que no debe ser
Salvada de la muerte,
La que debe morir
Para ser nuestra,
Para ser cierta.
Plaza,
Estancia, casa
Del hombre,
Palabra natural,
Habitada y usada
Como el aire del mundo

A modo de esperanza (1954) 


jueves, 7 de septiembre de 2017

Yo no soy inocente...(Chantal Maillard)

Yo no soy inocente. ¿Lo es usted?
La realidad está aquí,
desplegada. Lo real acontece
en lo abierto. Infinito. Incomparable.
Pero el ansia de repetirnos
instaura las verdades.
Toda verdad repite lo inefable,
toda idea desmiente lo-que-ocurre.
Pero las construimos
por miedo a contemplar la enorme trama
de aquello que acontece en cada instante:
todo lo que acontece se desborda
y no estamos seguros del refugio.

Bien pensado, es posible que Platón
no sea responsable de la historia:
delegamos con gusto, por miedo o por pereza,
lo que más nos importa.

"Matar a Platón" (2004)

jueves, 31 de agosto de 2017

Poema 40 (Roberto Juarroz)

Desbautizar al mundo,
sacrificar el nombre de las cosas
para ganar su presencia.
El mundo es un llamado desnudo,
una voz y no un nombre,
una voz con su propio eco a cuestas.
Y la palabra del hombre es una parte de esa voz,
no una señal con el dedo,
ni un rótulo de archivo,
ni un perfil de diccionario,
ni una cédula de identidad sonora,
ni un banderín indicativo
de la topografía del abismo.
El oficio de la palabra,
más allá de la pequeña miseria
y la pequeña ternura de designar esto o aquello,
es un acto de amor: crear presencia.
El oficio de la palabra
es la posibilidad de que el mundo diga al mundo,
la posibilidad de que el mundo diga al hombre.
La palabra: ese cuerpo hacia todo.
La palabra: esos ojos abiertos.
Poesía vertical 

jueves, 24 de agosto de 2017

Sentir el peso cálido...(Juana Castro)

Sentir el peso cálido.
Girar
previsora la vista, y saber
que no hay nadie.
Agacharse. Enrollar
el vestido, dejar en las rodillas
la mínima blancura
de la tela, su felpa
y el fruncido que abraza
la cintura y las ingles.

Mojar
con el chorro dorado,
tibio y dulce la tierra
tan reseca de agosto, el desamparo
sutil de las hormigas en la hollada
palidez de los henos.

Mezclar
su fragancia espumosa con el verde
vapor denso de mayo, sus alados
murmullos, la espantada
carrera de los grillos.

Y en invierno, elevar
un aliento de nube
caldeada, aspirando el helor
de hoja fría del aire.

Orinar
era un rito pequeño
de dulzura
en el campo.

Fisterra, Libertarias (1992)

jueves, 17 de agosto de 2017

Roja hendidura (José Ramón Ripoll)

En la tarde,
la rojiza hendidura que el sol deja
entre el cielo y el mar
nos remite al principio de un rumor obstinado.
Escucha, no el sonido del aire,
no el batir de las olas contra la línea imaginaria
que separa cuanto sueñas y vives,
sino el constante crepitar del silencio
que más allá de su propia insistencia
te desdice y aprieta entre su nada,
la hiriente indagación del miedo
precipitándote al vacío.
Escucha el zumbido de quien eres
como un eco lejano que ha dejado de ser.
Escucha ese otro cántico que entona
la miserable oscuridad del día
que viene cada tarde a reescribirte
en su roja hendidura.

Piedra rota (2013)

jueves, 10 de agosto de 2017

Abismo (Piedad Bonnet)

Porque eres ave que girando en rebeldía
desafía la bruma
                                     la ardua noche
haciéndola más honda y más oscura
y más inmenso el mar
                                     porque eres nave y náufrago a la vez
                                     sin velas y sin anclas
                                     solitario
                                     profanador de todos los confines
potro de sombras desbocado y dulce
para la libertad
                                     y el cielo galopante
hecho de vientos y hecho de huracanes
y sin embargo calmo como el agua
de misteriosos y profundos lagos
                                     porque extraviado pero indiferente
                                     como un rey agraviado deambulas
                                     por los caminos de un imperio en ruinas
                                     porque eres un reloj sin manecillas
                                     un bello loto sobre los pantanos
porque te vi sonriendo en tus orillas
                    cayendo voy
                    errática y ardida
en tus oscuros mundos abismales.


"Círculo y Ceniza" (1989)

jueves, 3 de agosto de 2017

Asedio (Pilar Verdú del Campo)

Prepara tu arsenal,
engrasa tus saetas luminosas
y aguza tus sentidos.
Si un aliento voraz
se te aproxima,
dispara con tus armas
al corazón del miedo,
al centro del dolor,
antes de que se afinque
en tus dominios.

Y si al final no logras
detener el asedio,
prende fuego a tus campos.

Las cenizas
vuelven fértil la tierra.


"Axis mundi" (2014)


jueves, 27 de julio de 2017

Abandonado (Álvaro Hernando)

El perro abandonado vigila.
Vigila su hambre,
vigila su ausencia
mordisquea sus propias patas castigándose.
¿Qué habré hecho?
¿Qué habré hecho?
– tensa su cadena rota, invisible –
Y mastica el miedo, tan vacío.
No ladra, reposa su cabeza en la mugre,
llena de garrapatas henchidas de recuerdos
que le roban la conciencia de estar vivo
y sigue, mordisqueando, su sombra esquelética.
Y yo me pregunto qué padres se montan
para dar a luz al bastardo
que nos roba el brillo
de los ojos de ese perro
                                                que allí espera, abandonado.

Inédito (perteneciente a Ex-Clavo, poemario en proyecto)

jueves, 20 de julio de 2017

Tierra de Nadie (Amalia Iglesias)

Después de todo
ni tú ni yo somos de aquí.

Nadie puede medir el espacio
que desalojan nuestros pasos
ni dictar a qué patria pertenecen.

No hay puertas ni fronteras
en la complicidad del tiempo que te abraza,
el aire que respiras made in tierra
entra y sale de todos los pulmones.

No podrán levantar barricadas en los labios
ni poner concertinas en las voces.

La sed del río (2016)

jueves, 13 de julio de 2017

Música entre los pinos (León Molina)

Suena un oboe
entre los pinos
y los pífanos del arroyo
interpretan la melodía
que dibuja el atardecer.
Se incendian en mi corazón
los viejos violines del mundo
y bailo un vals arrebatado
en el transido bosque
como un loco
solo y perdido.
No temo que alguien me vea,
al contrario,
desearía que me vieran
todos cuantos conozco
y acabar con la leyenda
de mi nombre y apellidos,
desparecer en la niebla
bailando como un loco
y que de mí no quede
ni memoria
en el pecho de un amigo,
sólo la música
                     sonando sola.

El son acordado (2004)

jueves, 6 de julio de 2017

XXVIII (Joaquín Gurruchaga)

Oír el rio que pasa,
la corriente del río
que pasa.
Ya sé
que puede parecer
muy poco.
Pero es lo más
que puedo deciros.
Oír el río que pasa, 
oír tu río,
verte en el agua,
oír tu río
que pasa,
oír el río.

21 de octubre, 1986
Últimos poemas (1983-1992) 

jueves, 29 de junio de 2017

Estampa (Miguel Mas)

No sé de dónde ha llegado ahora esta luz.
La mañana se ha hecho una secreta exclamación
de claridad bajo la fina piel del mundo.
Están cerradas las tiendas, los bares cercanos. 
Perdidos en la lejana autopista los coches
son un destello apenas en el azul del cielo.
Sobre la tapia un gato blanco cuenta las horas
y en sus ojos se ordena lentamente el día.
No sé de dónde ha llegado ahora esta luz.
La ciudad parece hoy una casa de alquiler.
Hemos quedado solos, bajo la piel del mundo,
esta mañana, la transparencia y yo.

Miguel Mas

jueves, 22 de junio de 2017

En el dorso del cielo (Ida Vitale)

No es casual 
lo que ocurre por azar: 
un fragmento de nada se protege 
del no ser, se entrecruza 
de signos, impulsos, 
sies y noes, atrasos y adelantos, 
trazos de geometría celeste, 
coordenadas veloces en el tiempo 
y algo ocurre. 
Lazos para nosotros pálidos, 
son obvios para lo que no vemos, 
y nosotros la ventana abierta 
desde donde la tela blanca vuela 
cubierta de diseños. 
Pero uno llama azar 
a su imaginación insuficiente. 

Trema, 2005

jueves, 15 de junio de 2017

Desde fuera (Alvaro valverde)

                         A César Simón, in memoriam

Vivir es deslizarse, repetiste,
captar nuestra existencia de soslayo
o verla desde lejos, en lo alto,
con la perplejidad del que contempla.
Los que te conocieron aseguran
que tu viviste así, que no hubo nada
ni nadie que pudiera desviarte
ni un ápice siquiera de ese trazo
que le diste por fin a tu camino.
Esa senda emboscada conducía
a una casa perdida entre los páramos.
Sobre aquel pedregal erosionado,
bajo la ardiente luz de los veranos,
una sombra precisa dibujaba
el estupor final de tu extravío.
En ese santuario estableciste
una visión del mundo peligrosa.
Rogabas a los dioses con frecuencia
que no nos castigaran con desgracias
(capaces en su ardor de destruirnos)
sin antes enseñarnos lo importante:
la frágil transparencia de la vida.

"Desde fuera" (2008)