jueves, 16 de junio de 2016

Instrucciones para cruzar el desierto (Juan Vicente Piqueras)

Para cruzar este íntimo desierto
hace falta coraje, tiempo, ganas
de no perder la vida preparando
un viaje que jamás emprenderemos,
un camello leal, un compañero
lo mismo, un mapa vano,
un turbante, una brújula,
diez cajas de bombones (recuerdo de Occidente)
y una chilaba azul… ¿qué más? Un libro
que haga las veces de Corán, de Biblia,
de Torah y Tao y tenga
las páginas en blanco o esté escrito
en una lengua que nadie comprenda.
Hace falta una cierta confianza en la sed,
una mirada limpia, y un cuaderno
de notas que los días
son largos, lentos, y las noches tristes,
y no hay tienda ni tribu
ni dios que asista en tanta soledad.
Para cruzar este íntimo desierto
hace falta querer, tener que, decidir
echarse a andar y no mirar atrás,
no cejar, no tener otro remedio.
Adverbios de lugar (2004)

jueves, 9 de junio de 2016

Paseo (Jacobo Cortines)

Sereno el mar al acabar la tarde, 
y el cielo entre celeste y amarillo. 
Dos cañas de pescar sobre las piedras 
el horizonte enmarcan. 
Rota y Cádiz, envueltas en la bruma, 
fantasmales ciudades que en la noche 
poco a poco se van iluminando. 
Por esta larga playa yo paseo 
con mi silencio a solas. No hay respuestas 
porque nada pregunto. Sólo escucho 
el romper de las olas, las espumas 
con su frágil murmullo en retirada, 
el viento en mis oídos, algún pájaro 
que canta mientras vuela. Nada quiero 
sino hundir los talones en la arena, 
seguir, seguir, hasta sentir cansancio, 
y volver lentamente 
como un oscuro bulto que regresa 
al punto de partida. Ya es bastante 
no naufragar en el silencio propio.


Nombre entre nombres. Escenarios. (2014)

jueves, 2 de junio de 2016

No te voy a contar...(Carlos Pujol)

No te voy a contar 
nada nuevo: vivimos 
en una casa demasiado llena. 
Con muebles, versos, chismes,
perifollos y plantas de interior,
palabras que no quieren decir nada
y soberbias locuras
para pasar el rato.
Es lo que llaman calidad de vida.
El día en que nos llames estaremos
doblemente desnudos,
echando en falta en medio de la luz
el engaño a los ojos de las cosas.


El corazón de Dios (2011)

jueves, 26 de mayo de 2016

Nostalgia (Rosario Castellanos)

Ahora estoy de regreso.
Llevé lo que la ola, para romperse, lleva
-sal, espuma y estruendo-,
y toqué con mis manos una criatura viva;
el silencio.

Heme aquí suspirando
como el que ama y se acuerda y está lejos.
 


Juegos de inteligencia.
Antología poética. (2011)


jueves, 19 de mayo de 2016

A la lenta caída de la tarde (Luis Feria)

A la lenta caída de la tarde
amar la vida largamente es todo
el oficio del hombre que respira.
Alzar la mano y detener el cielo.
Destino de la luz, nunca te acabes.


Conciencia, 1962

jueves, 12 de mayo de 2016

Versos Amebeos II (Angel González)

He aquí que, tras la noche,
llegas, día.
Golpea hoy con tu gran aldaba de luz mi pecho,
entra con todo tu espacio azul en mi corazón ensombrecido.
Que levanten el vuelo los pájaros dormidos en mi alma,
que llenen con su alegre griterío la mañana del mundo,
de mi mundo cerrado
los domingos y fiestas de guardar
secretos indecibles.

Hágase hoy en mí tu transparencia,
sea yo en tu claridad.
Y todo vuelva a ser igual que entonces,
cuando tu llegada
no era el final del sueño,
sino su deslumbrante epifanía.


Otoño y otras luces (2001)

jueves, 5 de mayo de 2016

La levedad del pájaro (Laura Casielles)

Aprender la levedad del pájaro.
Sacar los pies del nido y encontrar
que fuera el mundo es limpio
y el cielo es amplio
y no nos queda nada
por lo que valga la pena no amar.

Aprender
la levedad del pájaro. Respirar.
Sentir cómo pasa el aire
por todas las esquinas del cuerpo,
lo más parecido a volar
que puede hacer una mujer
como yo,
con el corazón
pegado a tierra.
Desafiar
la gravedad
como el que desafía
una norma, aprender
la levedad del pájaro.
Olvidar que las cosas pesan
y echarlas al aire,
quedarse quieto y ver
cómo
les nacen
alas.
Lo más parecido a volar
que puedo hacer,
yo que tengo
los pies
de plomo.

Aprender
la levedad
del pájaro.


Los idiomas comunes (2010)