Después de haber dejado mi piel
vuelvo a la nada.
Soy un reflejo de sol sobre olas
que persiguen el sonido del universo.
Ser silencio también es hermoso.
"La niebla de un sueño" (2021)
Blog dedicado a la poesía que desnuda el alma humana fijando la mirada en el mundo. Como Rafael Alberti nos dice: "No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo encerrado. Su canto asciende a más profundo cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres."
Después de haber dejado mi piel
vuelvo a la nada.
Soy un reflejo de sol sobre olas
que persiguen el sonido del universo.
Ser silencio también es hermoso.
"La niebla de un sueño" (2021)
Para Adiah
Terca, la hoja amarilla
no se suelta de la rama.
La observo en su disputa
contra el viento y la lluvia,
contra la gravedad.
Llevo días mirando
su callado esfuerzo,
su tragedia diminuta.
Su persistencia
no merece olvido.
Es por eso
que la he puesto aquí,
en este verso
del que no caerá.
A estatua traballada pola dor
que esperanza e beleza disimulan
bórrase pola noite
para que a nena volva no amencer.
Sobre esa estatua nena que levas dentro
apousarán as pombas que, xa cansas,
miran para ningures
mentres esvara o tempo
no rito xiratorio que cumpre o sol
que algunha vez te busca
para brillar e che roubar contornos.
O noso mármol dura o que duremos
aínda que a estatua se erga en primavera
e o verdello do tempo e da humidade
avellenten a pel que ela non cóbre
nas outras estacións.
Nesa roca tallada á nosa imaxe
colgáronse as primeiras
bágoas que se verteron sabendo que choramos
e grávanse as palabras que doeron
pola primeira vez.
Están tamén os bicos que roubamos
e outros que nos roubaron,
a primeira caricia
que traspasou o gozo coñecido
e esa dor temperá que non sabemos ler
en tan incomprensible ortografía.
E desta estatua nena ¡cantas veces
oxeaches paxaros que a procuran
sen notares que volve a primavera!
"Remontar o río" (2013)
La estatua cincelada con dolor,
que esperanza y belleza disimulan,
se borra por las noches y la niña
vuelve a nacer al alba.
Sobre esa estatua niña que llevas dentro
se posarán palomas que, cansadas,
miran con ojo errante
mientras resbala el tiempo
en rito giratorio que cumple el sol
que alguna vez te busca
para brillar borrándote el contorno.
Durará nuestro mármol todo lo que duremos
aunque la estatua se levante en primavera
y el verdín de los tiempos y humedades
avejenten la piel que ella no cubre
en otras estaciones.
En la roca tallada a nuestra imagen
se colgaron las lágrimas primeras
que supimos lloradas
y se grabaron palabras que dolían
en su primera vez.
Están también los besos que robamos
y los que nos robaron,
la primera caricia
que traspasaba el gozo conocido
y ese dolor temprano que no sabemos leer
en tan incomprensible ortografía.
Y de esta estatua niña ¡cuántas veces
espantaste los pájaros sin ver
que volvía hacia ti la primavera!
"Remontar el río" (2013)
Oye, mi vida: Si uno va hacia adentro,
hay algo que, afuera, podría llamarse océano,
una masa que se vuelve amplia, larga.
Sentir profundo, pleno ‒tanto como se quiera‒.
Hay un campo labrado, tulipanes que se agitan
plácidos, o mejor trémulos, una danza de colores;
hay un mundo que se vacía de palabras,
imágenes, incluso gestos de mares y llanuras.
De todo se vacía y danza, ni siquiera aire
se necesita, a veces, ahí dentro,
ni leve es la levedad ni la gravedad, grave:
allí el alma tiene tres dimensiones.
El silencio es música; la respiración, amor,
se puede vivir allí eternamente,
en ese lugar inmaterial sin tiempo.
"Vértice" (2020)
Estoy callado
frente al ruido del mundo:
veo
que ocultos suenan los instantes
que se desnudan
en una insolente perversión de olvido.
Inmensidad dorada del otoño
triste en mí. Y sin embargo
sigo existiendo en cada paso
que recibe su quietud,
en cada gesto que se atribuye
esa levedad del momento:
caos infinito,
violenta estrategia de luz
cuando ya la luz no alumbra.
Silencio
que pronuncia con sus sílabas mudas
el nombre de los días.
"El grito de un pájaro" (2020)
Hay que buscar con la esperanza
de no encontrarlo todo.
Hay siempre que pararse a dos jornadas
de la felicidad.
Hay que tender al infinito.
Estar a punto de llegar
pero no llegar nunca.
Eso es la plenitud. Eso es la vida
"El engaño del zorzal" (1986)
En las tardes de lluvia hago recuento
sentado en el sofá: el alfil dorado,
los mapas, los dibujos, el soldado
de plomo, en quien se atisba un pensamiento.
En cada una de esas cosas siento
la sombra que las niega, igual que un hado
fatal que me hace ver como pasado
el eterno llover de este momento.
¿Quién ha dicho que es más verdadera
la llama del hogar que la ceniza,
el hombre que la nada que lo espera?
Yo recuento: la tarde, ya plomiza,
va muriendo; en la esquina, una gotera.
Quizá es lo que la lluvia simboliza.
"Destiempo" (2004)